Astrobiología: ¿Por Qué Buscar Vida Extraterrestre es Bueno para la Humanidad?

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La búsqueda de vida extraterrestre es uno de los aspectos más trascendentales para la ciencia moderna. Dada su importancia científica, gobiernos dedican importantes recursos a esta joven empresa de la astrobiología, desde robots en Marte hasta observaciones telescópicas de planetas que orbitan otras estrellas.

El último fin de toda estas actividades es encontrar vida extraterrestre, siendo un descubrimiento que tendría profundas implicaciones científicas, filosóficas y sociales. Pero lo cierto es que la vida en otros planetas todavía no ha sido encontrada y por lo que sabemos, tal vez ni siquiera exista. Afortunadamente, incluso si la vida alienígena nunca se descubriese, no todo estaría perdido. El simple hecho de buscarla generará enormes beneficios para la humanidad.

La reunificación de las ciencias

La astrobiología es inherentemente multidisciplinaria. La búsqueda de vida extraterrestre requiere conocimientos, por lo menos, de astronomía, biología, geología y ciencias planetarias. La licenciatura en astrobiología necesita cubrir elementos de todas estas disciplinas. Asimismo, los investigadores de posgrado en esta área también requieren estar familiarizados con dichas materias.

Ya que la astrobiología obliga a los especialistas a interactuar con una multitud de conocimientos, estimula una posible reunificación de las ciencias. De hecho, está ayudando a replantearnos la ciencia del siglo XXI. Desde la extrema especialización de hoy, a una perspectiva multidisciplinaria que prevaleció en épocas anteriores.

Astrobiología

Hasta la época de la ilustración, los científicos solían dedicarse a múltiples áreas del conocimiento, incluyendo matemáticas, física, astronomía, filosofía, entre otras. Foto: Pixabay.com

Al abrir su mente los científicos, conocedores de múltiples aspectos del mundo natural, el estudio de la astrobiología enriquecerá toda la empresa científica. Es a partir de esta interacción de ideas que se pueden esperar nuevos descubrimientos. Tales hallazgos representarán el legado de la astrobiología, aunque no incluyan necesariamente el anhelado descubrimiento de vida extraterrestre.

La búsqueda de vida en el universo nos ha llevado a los ambientes más inhóspitos de la Tierra, a la superficie de Marte, a fríos satélites de planetas gigantes, así como a toda la infinita variedad de planetas que orbitan otras estrellas. Y esta insaciable sed por encontrar algo que desconocemos continuará motivándonos a explorar las profundidades del espacio. El encuentro con nuevos hábitats será prácticamente ilimitado, convirtiéndose en una fuente inagotable de estímulo para científicos e intelectuales.

Una visión que podría reconciliar a la humanidad

Más allá de los beneficios intelectuales que pueda traer la astrobiología, trae consigo un abanico enorme de contribuciones sociales. Esto se debe a una visión cósmica del universo, apartándonos del caducado geocentrismo, el cual ha caracterizado a nuestra especie durante siglos.

No es posible considerar la búsqueda de vida en Marte sin alejarse de los paradigmas que yacen en la Tierra ni de la la realidad política y social que impera en nuestro planeta. El mundo, tal y como lo conocemos, se enfrenta a corrientes ideológicas de corte nacionalista o religioso, llevadas a un fanatismo ciego que amenazan con fragmentar a la humanidad. De allí la importancia de concebir una visión unificada sobre el cosmos, que una a la humanidad en lugar de dividirla.

En los primeros años de la era espacial, post Guerra Fría, el entonces embajador de Estados Unidos ante la ONU, Adlai Stevenson, dijo: “Nunca podremos volver a ser un conjunto de naciones enemistadas entre sí ante la aterradora inmensidad del espacio exterior”. Evidentemente, hoy en 2017, tales palabras no han logrado calar en la consciencia colectiva.

No obstante, el interés actual sobre la vida en otros planetas podría servir de estímulo para que mediante la astrobiología, se instruya a las personas acerca de esta concepción unificadora del universo. De hecho, gracias al envío de naves espaciales al Sistema Solar, en gran parte para fines astrobiológicos, es que hemos podido obtener imágenes de nuestro propio planeta, las cuales lo muestran en su verdadero entorno cósmico.

Implicaciones políticas

Existe un antiguo aforismo muy conocido, atribuido al naturalista prusiano Alexander von Humboldt, el cual dice: “La cosmovisión más peligrosa es la cosmovisión de quienes no han visto el mundo”. De seguro, haciendo referencia al potencial que tenían los viajes internacionales para ampliar nuestra mente. Similar a dicho argumento, pero en una escala mayor, la visión cósmica que proporciona la astrobiología podría acabar con las divisiones en nuestro propio planeta.

Las implicaciones políticas de esta perspectiva se fundamentan en la responsabilidad que tenemos como forma de vida inteligente. Resulta indispensable crear instituciones sólidas, eficientes, que realmente fomenten el encuentro entre las personas, haciendo que cada ser humano consiga reconocerse como parte de una misma especie.

En su monumental Esquema de la Historia, de 1925, el filósofo británico H.G. Wells señaló: “La historia humana se convierte cada vez más en una disputada carrera entre la educación y la catástrofe”. Tal postulado parece especialmente pertinente considerando la situación geopolítica de hoy. Decisiones irracionales, a menudo hechas por gobiernos aparentemente ignorantes de perspectivas más amplias, pueden conducir nuestro planeta a una verdadera catástrofe.

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