La Vida Extraterrestre Según Darwin

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¿Seremos realmente capaces de reconocer vida en lugares remotos del Universo sino sabemos cómo esta se podría manifiestarse allí?

Según una reciente teoría sí podríamos hacerlo. “De hecho, la vida en planetas lejanos podría ser muy similar a la de la Tierra” escribió un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) en un artículo publicado por la revista International Journal of Astrobiology. Esto se basa en la suposición de que la vida extraterrestre habría evolucionado de manera similar a como lo hizo en la Tierra, es decir, mediante la selección natural (teoría de del naturalista inglés Charles Darwin). De ser así, compartiríamos muchos parentescos con esas formas de vida, incluso si estas no se componen de carbono o si su código genético difiere de lo que conocemos como ADN.

“Los seres vivos que conocemos son criaturas adaptadas a su entorno”, escribió Samuel Levin, zoólogo y coautor del estudio. “Su existencia se basa en una permanente lucha por alimentarse, crecer y reproducirse, es decir, están en una permanente lucha por sobrevivir”.

Y la única manera de adaptarse, continúo el experto, es a través de la selección natural. Se trata de un proceso mediante el cual los individuos con mejor carga genética heredada, prevalecen a las condiciones de su hábitat, traduciéndose en un éxito evolutivo.

“Toda vida extraterrestre debería haber transitado por un proceso de selección natural para perpetuarse en el tiempo”, comentó Levin.

Predicciones teóricas

Vida extraterrestre

El ojo es un órgano que ha evolucionado simultáneamente en muchas especies terrícolas a partir de la selección natural; no obstante, suponer que formas de vida extraterrestre también poseen la capacidad de ver sería un error, ya que quizá, en su medio natural, no lo necesiten. Foto: Pixabay.com

Partiendo de la hipótesis de que cualquier forma de vida extraterrestre es producto de la selección natural, los investigadores se preguntaron sobre la posible apariencia que tendrían los seres alienígenas. Muchos astrobiólogos consideran un enfoque mecanicista a la hora de explicar cómo la vida ha evolucionado en la Tierra, intentando aplicar el mismo enfoque a planetas de otros sistemas solares. Las predicciones mecanicistas tienen puntos sólidos, detalló Levin, pero la única evidencia que tenemos está en la Tierra. Por lo que resulta difícil definir la forma en que ha surgido la vida extraterrestre utilizando el método mecanicista, en cuanto nos basamos en un sólo caso comprobado. Por ejemplo, mientras las estructuras oculares han evolucionado de manera simultánea en diferentes especies, quizá un ser alienígena prescinda por completo de dicho órgano, al no necesitarlo en su medio.

“Las predicciones teóricas que hemos hecho no están no están basadas en los procesos biológicos que ocurren en la Tierra”, dijo Levin. “Son independientes de si los extraterrestres están hechos de carbono o silicio, tienen ADN o “XNA”, respiran oxígeno o nitrógeno, etc.”

Estas predicciones teóricas tampoco pueden determinar si los alienígenas eventualmente se parecen más a E.T. o a Depredador, pero es un hecho de que la selección natural determina ciertos tipos de organismos. Seres de otros planetas sometidos a este proceso, podrían haber sido “anidados”, expresó Levin. Esto quiere decir que habrían sufrido muchas y complejas transformaciones a lo largo del tiempo, conservando evidencias biológicas de esas transiciones. “En la Tierra, los genes “colaboraron entre sí” para hacer genomas, los cuales a su vez dieron lugar a las células que en última instancia se convertirían en células eucariotas más complejas. Las células se unen para formar organismos multicelulares y estos últimos con frecuencia, colaboran en colonias o sociedades”. señalaron los expertos.

Una pequeña aproximación

Para ilustrar este concepto, Levin y su equipo diseñaron un extraterrestre similar a un tubérculo, al que llamaron “Octomite”. Una criatura compleja, compuesta de seres más pequeños que se alinearon para cooperar entre sí al igual que las células del cuerpo humano trabajan en conjunto para mantener viva a una persona.

Representación artística de “Octomite”. Foto: Helen S. Cooper/Livescience.com

“¿Estamos realmente solos?”, es sin duda una de las preguntas más elementales del Universo, expresó Levin, por lo que vale la pena imaginar los tipos de vida extraterrestre que podrían existir allá afuera.

“Desde el punto de vista filosófico, comprender qué características tendría la vida en otros lugares del cosmos, donde sea que exista, me resulta sumamente gratificante. Probablemente nuestro estudio no pueda responder a la pregunta de si estamos o no solos en el Universo, pero sí nos dice algo sobre cómo serían nuestros posibles vecinos extraterrestre”, concluyó el zoólogo.

Fuentes: International Journal of Astrobiology, Space.com, LiveScience.com

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