¿De Qué Está Hecho el Sol?

NeoCosmos Oficial
Compartir en:

El Sol es una gigantesca bola compuesta de gas y plasma. La mayor parte del gas (91%) es hidrógeno, el cual se transforma en energía dentro de su núcleo. Al mismo tiempo, esa energía recorre desde el centro de la estrella hasta su atmósfera, atravesando varias capas internas para luego ser liberada en forma de luz y calor a todo el Sistema Solar.

Fotones sin rumbo

En el núcleo del Sol la fuerza gravitacional es tan grande, que genera altísimas presiones y temperaturas, donde estas últimas pueden alcanzar los 15 millones de grados centígrados. Con ello, los átomos de hidrógeno se comprimen y fusionan generando helio. A medida que los gases se calientan, los átomos se dividen en partículas cargadas, haciendo que el gas se transforme en plasma.

Posteriormente la energía, principalmente en forma de rayos gamma (compuestos por fotones) y neutrinos, se dirige a la zona de radiación del Sol (también conocida como zona radiativa). Aquí, los fotones pueden permanecer divagando desde miles hasta millones de años antes de llegar a la superficie solar, según explica Sten Odenwald en una sección de la página web de la NASA, llamada Ask the Space Scientist.

Dentro del Sol, la zona de radiación está localizada entre el núcleo y la zona convectiva. Foto: Wikimedia.org

¿Por qué no sabemos cuánto tarda un fotón en ir desde el centro del Sol hasta su superficie?

El principal factor es que los científicos no pueden ver dentro del núcleo solar como para hacer seguimiento a un fotón desde su nacimiento. Por lo que deben confiar en los métodos de un proceso matemático denominado Drunkard’s walk (El camino del borracho). El mismo establece que la distancia recorrida por una persona ebria  (generalmente con giros aleatorios de izquierda a derecha y viceversa) es igual a la medida de un paso promedio multiplicada por la raíz cuadrada del número de pasos dados. Para un fotón que viaja aleatoriamente en el centro del Sol, esto va a depender del valor que se le de a cada “paso” de la radiación. Así, los cálculos científicos van de los 4.000 al millón de años, aunque la mayoría de los expertos se inclinan por un tiempo aproximado de 170.000 años.

“Los fotones se desplazan sin rumbo en el Sol”, afirmó la científica espacial Lucie Green, profesora de la Universidad de California en Los Ángeles (EE.UU.). “Diría que son necesarios unos 170.000 años para que los fotones lleguen a la superficie”.

“A la mayoría de los astrónomos no les interesa este número y renuncian a tratar de precisarlo, ya que no afecta ningún fenómeno que podamos medir, a excepción de las propiedades de la región central (del Sol)”, dijo Odenwald.

Por otro lado, los científicos creen que el campo magnético del Sol está generado por un proceso físico denominado dínamo solar, que se produce en la zona de radiación. Una dinamo es un generador eléctrico de origen natural en el interior del Sol que produce corrientes eléctricas y un campo magnético. El mecanismo detallado de la dinamo solar no se conoce y es objeto de investigación actual.

Zona convectiva

La zona convectiva es la capa más externa del interior del Sol. Se extiende desde una profundidad de 200.000 kilómetros, hasta la superficie visible de la estrella. En esta región la temperatura bordea los 2 millones de grados centígrados, donde el plasma caliente burbujea hacia la superficie.

El sol

Ilustración de las capas presentes en el Sol. Foto: Wikimedia.org

Los movimientos por convección llevan muy rápido el calor a la superficie, entendiendo esta última como la capa inferior de la atmósfera del Sol, denominada fotosfera. En dicha zona la energía es liberada como luz solar. Luego, la luz pasa a través de las capas externas de la atmósfera: la cromosfera y la corona solar.

Generalmente no podemos ver estas capas pero durante un eclipse total de Sol, la cromosfera se presenta como un borde rojo alrededor de la estrella y la corona solar forma una suerte de diadema blanca con serpentinas de plasma que se expanden hacia afuera. La cromosfera adquiere su color rojo debido a la abundancia de hidrógeno, según el National Solar Observatory, en Estados Unidos.

Los astrónomos que han estudiado la composición del Sol han catalogado 67 elementos químicos en el mismo. Podrían haber más, pero en cantidades demasiado pequeñas como para ser detectadas.

A continuación, los 10 elementos más comunes en el Sol:

 Elemento

Abundancia (% total de átomos)

Abundancia (% de la masa total)
 Hidrógeno 91.2 71.0
 Helio 8.7 27.1
 Oxígeno 0.078 0.97
 Carbón 0.043 0.40
 Nitrógeno 0.0088 0.096
 Silicio 0.0045 0.099
 Magnesio 0.0038 0.076
 Neón 0.0035 0.058
 Hierro 0.030 0.014
 Azufre 0.015 0.040

 

Fuentes: Space.com, Nasa.gov, National Solar Observatory

Compartir en:

DEJA TUS COMENTARIOS

>