¿De Qué Está Hecha La Tierra?

NeoCosmos Oficial
Compartir en:

La Tierra es un planeta único en nuestro sistema solar. No sólo por la abundancia de algunos de sus elementos (ya que otros lugares del Espacio también poseen atmósfera, hielo u océanos) sino más bien porque ostenta la combinación perfecta entre estos para albergar vida.

Los mares representan el 70% de la superficie terrestre, con una profundidad promedio de 4 kilómetros. El agua dulce yace en ríos y lagos, mientras su variante en estado gaseoso se manifiesta como nubes en el cielo; siendo así el mayor influenciador del clima en la Tierra.

Nuestro planeta está compuesto por múltiples capas. Las cuencas oceánicas y los continentes integran la corteza, la capa más externa, que posee 75 kilómetros de profundidad. Las partes más gruesas están debajo de los continentes y las más finas reposan debajo de los océanos.

La corteza

De acuerdo con el libro Essentials of Geology, escrito por Frederick K. Lutgens y Edward J. Tarbuck, la corteza terrestre se constituye de los siguientes elementos:

  • Oxígeno 46,6%
  • Silicio 27.7%
  • Aluminio 8.1%
  • Hierro 5%
  • Calcio 3.6%
  • Sodio 2.8%
  • Potasio 2.6%
  • Magnesio 2.1%

La corteza se divide en enormes placas que están en constante movimiento sobre el manto terrestre. Según la NASA, lo hacen a la misma velocidad con la que crecen nuestras uñas. Los terremotos, por ejemplo, ocurren cuando estas placas se rozan unas con otras, mientras que las montañas se forman cuando las placas colisionan entre sí. La tectónica de placas es la teoría que explica todos estos fenómenos.

Mapa donde se muestran las 15 placas tectónicas que componen las corteza terrestre. Imagen: Wikimedia.org

El manto

Debajo de la corteza se encuentra el manto, el cual tiene una profundidad de 2.890 kilómetros. Está compuesto, principalmente, por rocas de silicato ricas en magnesio y hierro, que se elevan (al calentarse) y descienden (al enfriarse) producto del enorme calor del núcleo terrestre. Dicha convección, creen los expertos, es la causa del movimiento de las placas tectónicas en la corteza. En los momentos en los que el manto “empuja” la corteza, es cuando los volcanes entran en erupción.

El núcleo

En el centro de la Tierra descansa el núcleo, que posee dos partes. El núcleo interno sólido, de hierro puro, tiene un radio de 1.220 kilómetros, según la NASA. Está rodeado por un núcleo externo líquido, compuesto de una mezcla de níquel y hierro. El núcleo externo tiene una profundidad de 2.180 kilómetros.

Además, el núcleo gira a una velocidad diferente a la de la Tierra. Siendo esto la causa del campo magnético del planeta. Cuando las partículas cargadas de viento solar chocan contra las moléculas de aire sobre los polos magnéticos de nuestro planeta, hacen que las moléculas de aire brillen, generando las espectaculares auroras boreales.

Composición ilustrada de la Tierra. Ilustración: Wikimedia.org

Aurora boreal en Alaska, EE.UU. Ilustración: Wikimedia.org

La Tierra, Venus y Marte

En ocasiones, para comprender mejor la composición e historia geológica de nuestro mundo, los geólogos recurren a observar otros planetas rocosos del sistema solar. Por ejemplo, Venus tiene un tamaño similar al de la Tierra, pero está más cerca del Sol; Marte, en tanto, posee la mitad de la envergadura terrestre, aunque está más lejos del Sol. Pese a que se han enviado varias naves espaciales a estos dos planetas, seguimos con un conocimiento muy precario sobre su composición interna. Se espera que la misión InSight, prevista para este año, realice una exploración profunda de la superficie marciana, aclarándonos muchas de nuestras dudas.

En el caso de Venus, cuenta con una atmósfera extremadamente gruesa, la cual impide la entrada de luz a su superficie, cosa que obliga a los científicos a utilizar radares especiales para registrarla. Si bien es altamente probable que Venus tenga una corteza con manto y núcleo similares a los de la Tierra, su campo magnético pareciera ser muy débil en comparación con nuestro mundo. Algunos expertos han explicado tal fenómeno mediante dos hipótesis: la primera sugiere simplemente que el núcleo de Venus gira muy lentamente; la segunda por su parte sostiene que habría ausencia de núcleo.

En contraste, Marte es un planeta frío cuya atmósfera no es lo suficientemente espesa como para permitir que el agua líquida fluya en la superficie. Se piensa que la corteza de este planeta es sólida y no está dividida en placas tectónicas. Esta característica le permitió a Marte dar lugar a enormes volcanes en su superficie, como el Monte Olimpo. Sin embargo, todos los volcanes marcianos continúan inactivos, por lo que se conoce muy poco sobre ellos.

Fuentes: Essentials of Geology (Frederick K. Lutgens y Edward J. Tarbuck), Space.com, Wikipedia.org

Compartir en:

DEJA TUS COMENTARIOS

>