Descubren el Eslabón Perdido de los Agujeros Negros

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Astrónomos creen haber encontrado un agujero negro de medianas dimensiones que según recientes observaciones, podría ser casi 100 mil veces más grande que el Sol y estaría ubicado en la Vía Láctea. El hallazgo significa una prueba real de que existen este tipo de fenómenos espacio-temporales, conocidos hasta ahora sólo en teorías.

En una entrevista publicada por la revista Nature Astronomy, un equipo dirigido por  Tomoharu Oka, de la Universidad de Keio (Japón), detalló que se encontraban estudiando una nube de gas molecular situada muy próxima al centro de nuestra galaxia. No había nada inusual, hasta que notaron un extraño comportamiento de algunas moléculas.

De acuerdo con las revistas especializadas Time y Newsweek, los gases (los cuales se desplazaban a diferentes velocidades e integraban moléculas de carbono y cianuro de hidrógeno) parecían ser movidos por poderosas fuerzas gravitacionales. Utilizando simuladores virtuales, determinaron que la causa podría deberse a un agujero negro.

Específicamente, descubrieron que las moléculas estaban siendo influenciadas por un “objeto compacto, invisible y con un tamaño de aproximadamente 105 masas solares”. Esto supondría la presencia de un agujero negro de masa intermedia (IMBH, por sus siglas en inglés). Con dichas proporciones, el fenómeno espacio-temporal se encuadraría justo en un punto intermedio entre lo que se conoce como agujeros negros estelares y los agujeros negros supermasivos.

Representación artística de un agujero negro supermasivo. Crédito imagen: Nasa.gov

De ser confirmado el hallazgo, sería la primera evidencia de un IMBH real. Durante mucho tiempo ha sido considerado el “eslabón perdido” en el proceso evolutivo de estos grandes entes. Gracias al descubrimiento, estaríamos en condiciones de explicar exactamente cómo se forman los agujeros negros supermasivos, comentó la revista The Guardian.

Aún quedan investigaciones por hacer

Los agujeros negros más pequeños, los estelares, se crean cuando ciertos tipos de estrellas explotan al final de su ciclo vital. Sin embargo, los científicos aún no saben cómo nacen los agujeros negros supermasivos. Una teoría sugiere que los agujeros negros de menor tamaño se fusionan para engendrar a los más grandes.

El problema con esta hipótesis era que los astrónomos si bien habían descubierto muchos agujeros negros estelares y supermasivos, nunca habían localizado uno que tuviese una masa intermedia. La señal recién detectada, publicó Time, puede provenir del núcleo de una galaxia enana consumida por la Vía Láctea. De ser así, podría ser la prueba sobre el supuesto de que los agujeros negros se fusionan, aunque todavía quedan muchos datos por analizar.

Brooke Simmons, de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.), comentó a la revista The Guardian lo siguiente: “Sabemos que los agujeros negros pequeños nacen cuando algunas estrellas mueren, por lo que son bastante comunes. Creemos que, precisamente, esos pequeños fenómenos espacio-temporales son las semillas para la posterior aparición de agujeros negros supermasivos”.

Estudios científicos sugieren fuertemente que la Vía Láctea tiene un agujero negro supermasivo en el centro galáctico, llamado Sagitario A. Se cree que muchas, si no todas las galaxias, albergan un agujero negro supermasivo en su centro. Crédito imagen: Nasa.gov

“El crecimiento debería ocurrir tanto por la fusión entre los agujeros negros como por la acumulación de materia adyacente al fenómeno, la cual es consumida”, agregó Simmons. “Los astrofísicos han estado recolectando evidencias sobre agujeros negros de masa estelar y supermasiva durante décadas. Si bien la lógica nos dice que los más grandes nacen a partir de los más pequeños, nunca habíamos tenido pruebas reales de un agujero negro de masa intermedia”.

Fuentes: The Guardian, Time, Redorbit.com, Wikipedia.org,  Nature Astronomy

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