Los Próximos Años de la Exploración Espacial y el Inicio de la Colonización Humana

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Los seres humanos siempre hemos querido expandir nuestros horizontes, sin duda es algo inherente a nuestra especie querer descubrir nuevos territorios. Hoy, debido al boom tecnológico de las últimas décadas, es posible observar el cielo e imaginar nuestro próximo destino, el Cosmos.

Hasta hace un tiempo, el liderazgo de la NASA en la exploración del Universo era incuestionable. Sin embargo, recortes de su presupuesto por el gobierno estadounidense y la llegada de nuevos actores privados al sector aeroespacial, han hecho que el sector se haya diversificado.

La carrera espacial 2.0 acaba de comenzar y empresas como SpaceX y Virgin Galactic, tienen una meta clara, convertirse en las primeras compañías privadas en pisar suelo marciano.

Aunque todavía queda mucho por hacer, organizar viajes turísticos a la Luna ya no parece cosa de ciencia ficción. La colaboración entre entes públicos y privados será fundamental y el intercambio de conocimiento deberá convertirse en un imperativo si realmente queremos conquistar el Universo. A continuación, una línea temporal de los futuros pasos del hombre fuera del planeta Tierra.

2017: Lanzamiento del Falcon Heavy

SpaceX planea lanzar el primer cohete Falcon Heavy a finales de 2017. Un cohete reutilizable que disminuirá considerablemente los costos de los próximos lanzamientos espaciales. Esto se traduce en la posibilidad de que pequeñas organizaciones puedan incursionar en experimentos de exploración y colonización espacial. Uno de ellos es la vela solar LightSail 2, perteneciente a la Sociedad Planetaria, cuyo lanzamiento está previsto para el 2018.

Representación artística del lanzamiento del cohete Falcon Heavy. Foto: SpaceX.com

El cohete Falcon Heavy posee 27 motores, 70 metros de alto y 1.4 toneladas métricas, por ello su nombre “halcón pesado” (en español). Su ventaja frente a otros cohetes radica en la cantidad de carga útil que puede transportar, unos 63.800 kg, más del doble de lo que el transbortador espacial  STS podría llevar a esa misma altitud.

2018: Primeras pruebas para el turismo espacial

El 2018 será el año de la empresa SpaceX, pues es cuando planea lanzar 30 cohetes al espacio exterior. Su estrategia consiste en perfeccionar la tecnología de lanzamiento, de manera que sea lo suficientemente segura y económica para el turismo espacial. De hecho, la empresa ya ha anunciado que enviará este año a las dos primeras personas que orbiten la Luna.

Por su parte, la compañía Virgin Galactic también está realizando pruebas para enviar sus primeros astronautas al espacio en 2018. El avión espacial VSS Unity completó su quinto vuelo a principios de 2017, el cual no se desplaza en forma vertical como los cohetes, sino que planea hasta rozar la línea de Kármán, límite oficial entre la atmósfera y el espacio exterior, ubicada a 100 km sobre el nivel del mar.

Representación de la nave VSS Unity. Foto: Virgingalactic.com

Este año también comenzarían los ensayos de la vela solar LightSail 2, un dispositivo movido gracias al aprovechamiento de la energía del Sol, sin necesitar tanques de combustibles o propulsores. Se trata de un proyecto financiado por personas comunes interesadas en temas como la colonización espacial, a través de la organización Sociedad Planetaria. La vela sería lanzada por medio de un cohete Falcon Heavy y podría convertirse en una alternativa para desplazarnos en el Cosmos sin recurrir a combustibles fósiles.

2019: Turismo espacial y una mejor observación del Universo

La compañía Blue Origin, perteneciente al fundador de Amazon Jeff Bezos, anunció sus intenciones de llevar turistas al espacio para el 2019. Los grupos serían de seis integrantes a bordo de un cohete de 18 metros de largo, el cual los acercaría a la línea de Kármán. Una vez allí, la tripulación experimentaría la gravedad cero. Luego, con la ayuda de tres paracaídas, los técnicos encargados se asegurarán de que la nave tenga un descenso seguro hasta el suelo terrestre. Sin embargo, no será un viaje barato, pues constará entre 150 mil y 200 mil dólares el ticket para subirse al New Glenn.

A pesar del precio, no hay dudas de que tendrán su lugar en el incipiente mercado del turismo espacial, ya que el proyecto competidor, de Virgin Galactic, posee ya 700 personas registradas para embarcar los primeros vuelos.

Además, Blue Origin está trabajando seriamente en construir cohetes reutilizables, compitiendo directamente con los Falcon Heavy de SpaceX.

Representación del New Glenn. Foto: Blueorigin.com

Por otro lado, en 2019 la NASA lanzará su nuevo telescopio James Webb, el cual será 100 veces más potente que el actual telescopio espacial Hubble. Con un diámetro de 6.5 metros (el del Hubble es de apenas 2.5), el nuevo dispositivo podrá detectar eventos tan antiguos como la formación de galaxias que datan de la época del Big Bang. También se utilizará para encontrar exoplanetas que puedan albergar vida.

2020-2025: Tripulaciones humanas más allá de la Luna

Desde encontrar evidencia de agua líquida, hasta detectar materia orgánica, el astromóvil Curiosity ha respondido muchas preguntas sobre el suelo de Marte.

No obstante, esa información al mismo tiempo ha suscitado nuevos cuestionamientos acerca de los elementos que podrían estar ocultos en el planeta rojo. Así, para determinar la presencia, o no, de oxígeno en Marte, el sucesor del Curiosity, el astromóvil Mars 2020, estará encargado de recabar todas las muestras posibles mediante una serie de sensores e instrumentos especiales que contesten esa interrogante. Se trata de un aspecto fundamental si queremos comenzar nuestra colonización espacial con una base marciana.

Pero antes de pensar si quiera en establecernos fuera de la Tierra, resultan indispensables una serie de pruebas que adelantará la NASA para que todo salga bien, a las que denomina “Tierra-Dependientes”. Primero, es necesario continuar investigando la viabilidad de la vida en el espacio, haciendo pruebas abordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). Luego, en segundo lugar, se desarrollarán plataformas, con sede en la Luna, para diseñar formas seguras de regresar a la Tierra. Sólo con este avance y estructura espacial, nuestra especie estará en condiciones de edificar colonias autosuficientes en Marte.

Por otro lado, la NASA se prepara para lanzar una nave espacial tripulada que vaya más allá de la Luna, llamada Orión. Despegará usando el novedoso Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por las siglas en inglés) que permite llevar cargas útiles mucho mayores, entre 70 y 130 toneladas métricas.

Modelo del proyecto Orión. Foto: Nasa.gov

Sin embargo, la nave realizará algunas pruebas sin tripulación. La primera misión, Exploration Mission-1, está programada para 2018. Se prevé que sobrevuele la órbita lunar a unos 100 km sobre la superficie, utilizando su gravedad para impulsarse y así llegar a espacio inexplorado. El objetivo de esta misión será observar si el vehículo permite que los humanos puedan sobrevivir viajes a planetas distantes.

La segunda misión sí será tripulada y está programada para el 2021, llamada Exploration Mission-2, que espera llevar seres humanos más allá de la Luna. “Durante estos ensayos pondremos a prueba situaciones críticas que podrían presentarse tanto en el vuelo y rendimiento del sistema, como con las posibles interferencias en el espacio profundo”, comentó Bill Hill, administrador asociado del Exploration Systems Development, de la NASA.

Para conseguir el impulso suficiente para realizar el viaje a la Luna, el vehículo deberá hacer antes varias órbitas alrededor de la Tierra. Luego, una vez que se encuentre estable en el satélite, Orión reunirá los datos necesarios para emprender el primer viaje humano interplanetario.

2022: Hacer de Marte un planeta habitable

Mientras la NASA pasa los primeros años del 2020 investigando formas de mantener vivos a los humanos en el cosmos, SpaceX se enfoca en la colonización espacial, llegando a Marte en 2022.

A principios de este año la empresa dio a conocer sus intenciones de construir un cohete mucho más grande y potente que el SLS, de la NASA, e incluso mayor que su propio Falcon Heavy, bautizado BFR. La idea consiste en que sea capaz de cargar el suficiente combustible como para aterrizar en suelo marciano.

Ilustración de la llegada del BFR a Marte. Foto: SpaceX.com

Con una carga útil de 150 toneladas y 106 metros de alto, el nuevo cohete será todo un coloso, además de romper el récord de mayor carga útil, reduciendo con ello los costos de cada lanzamiento.

En una primera prueba el BFR sería lanzado desde la Tierra y al llegar a la órbita terrestre, liberaría propelentes para tomar impulso hasta nuestro satélite natural. Cuando se aproxime a este último, recibiría una inyección de combustible, garantizando así un aterrizaje seguro en la Luna. Una vez que el cohete esté en órbita, SpaceX lo reabastecerá para que pueda retornar a nuestro planta sin inconvenientes.

No sería la primera vez que se recarga un cohete ya en el espacio, la NASA llevó a cabo misiones de reabastecimiento en 2011, completándolas con éxito total.

SpaceX espera aterrizar al menos dos naves de carga en Marte para 2022. El principal objetivo será encontrar fuentes de agua confiables que permitan establecer un hábitat sostenible para las personas.

2024: Misiones tripuladas del BFR

Dos años después de que las naves de carga lleven un mínimo de infraestructura, SpaceX quiere enviar a los primeros hombres que colonizarán Marte. Serán 40 tripulantes los encargados de emprender este viaje sin precedentes.

Sin embargo, SpaceX no la tendrá fácil. Debido a las alineaciones planetarias y otros factores como los requisitos de energía solar y limitaciones con el combustible, los lanzamientos a Marte sólo serán posibles durante unas pocas semanas. Además, eso suponiendo que todas las otras variables se presenten favorables. Al día de hoy, ni el BFR ni su predecesor, el Falcon Heavy, han tenido lanzamientos exitosos.

En caso de que la misión BFR llegue al planeta rojo, transportará materiales necesarios para construir una planta de producción de propelentes de cohetes. El complejo absorbería el dióxido de carbono y lo convertiría en combustible de CO4 utilizando energía solar.

2025-2030: Un año en el espacio

Aunque SpaceX podría estar preparada para enviar personas a Marte a principios de la década de 2020, la NASA se muestra un poco más cautelosa. La agencia espacial estadounidense antes quiere poner astronautas en órbita durante un año, determinando con ello si los humanos están listos para vivir en otro planeta.

Las condiciones en el espacio profundo pueden ser tremendamente inestables e impredecibles, por ello la necesidad de hacer tantas pruebas como sea necesario. Foto: Nasa.gov

En marzo de 2016, el astronauta de la NASA, Scott Kelly, completó una misión similar durante un año a bordo de la ISS, para comprobar los efectos de la gravedad cero en el cuerpo humano. Pero a diferencia de la misión de Kelly, la misión del 2021, pondrá a los astronautas alrededor de la órbita lunar. Estarán literalmente “a las puertas del espacio profundo”. Una pequeña estación, similar a la ISS, servirá como campo de pruebas para futuras misiones espaciales, incluidas misiones posteriores a Marte.

Los efectos de vivir un año corrido en la órbita lunar aún no se conocen, la incidencia de factores sobre el cuerpo humano, como lo son diferentes ciclos día-noche y la radiación solar, continúan siendo un misterio.

2030: La NASA envía humanos a Marte

Cinco años después de las misiones tripuladas de SpaceX a Marte, la NASA planea enviar su propia nave al planeta rojo. Usando datos y muestras obtenidas por los astromóviles Curiosity y Mars 2020, la agencia primero definirá cómo los humanos pueden autoabastecerse en la superficie marciana. Luego, enviarán su primera nave tripulada al cuarto planeta de nuestro sistema solar.

Fuentes: Nasa.gov, Futurism.com,SpaceX.com y BlueOrigin.com.

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