A1689B11 – La Galaxia Más Antigua del Universo

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Desde el despliegue del telescopio espacial Hubble, los astrónomos han podido observar el universo con una profundidad como nunca antes lo habían hecho. Además, con el despliegue de otros telescopios y observatorios de vanguardia, éstos científicos han obtenido un mayor conocimiento acerca de la historia y la evolución del cosmos, ya que cuanto más profundo logran observar, más atrás “regresan” en el tiempo, lo que les permite saber cómo era el Universo hace miles de millones de años.

La galaxia más antigua del Universo

A partir de una nueva técnica que combina lentes gravitacionales y espectrocopia, se pudo observar un objeto que existe hace –aproximadamente– 2,6 mil millones de años, después del Big Bang.

Un equipo internacional de astrónomos, utilizando el Telescopio Gemini Norte, en Hawai (EE.UU.), logró detectar una galaxia espiral ubicada a 11 mil millones de años luz de distancia. La misma, recibe el nombre A1689B11, convirtiéndose así en la galaxia más antigua y distante que haya sido descubierta hasta la fecha.

El equipo estuvo conformado por miembros de la Universidad Tecnológica de Swinburne (Australia), el Centro de Excelencia del Consejo de Investigación Australiana, la Universidad de Lyon (Francia), la Universidad de Princeton (EE.UU.) y el Instituto Racah de Física en la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel). En consecuencia, la revista The Astrophysical Journal publicó recientemente un estudio que detalla los hallazgos encontrados por el equipo.

Según estudios publicados en 2016, se estima que existen al menos 2 billones de galaxias en el universo observable, esto es, diez veces más de lo que se creía anteriormente. Foto: Wikimedia.org

La técnica con la cual detectaron la A1689B11 se ha convertido en todo un pilar investigativo para los astrónomos. Pues se basa en un lente gravitacional que dobla y magnifica la luz de cualquier galaxia que se encuentre ubicada detrás de él. Como explicó el Dr. Tiantian Yuan, astrónomo de la Universidad de Swinburne y autor principal del estudio de investigación, mediante una declaración:

“Ésta técnica nos permite estudiar galaxias antiguas en alta resolución, ofreciéndonos detalles sin precedentes. Fuimos capaces de ver 11 mil millones de años atrás en el tiempo, y ser testigos directos de la formación de los primeros y primitivos brazos espirales de una galaxia”.

Posteriormente utilizaron un instrumento creado por Peter McGregor –de la Universidad Nacional de Australia (ANU), el Espectógrafo-Cercano de Campo Integral Infrarrojo (NIFS, por sus siglas en inglés), en el telescopio Gemini North. Esto con la finalidad de verificar la estructura y la naturaleza de la galaxia espiral. Gracias a ello, los astrónomos ahora tienen algunas pistas adicionales sobre cómo las galaxias tomaron las formas que hoy en día conocemos.

Secuencia de Hubble

Según el esquema de clasificación que desarrolló el famoso astrónomo Edwin Hubble (la “Secuencia de Hubble“), es posible afirmar que las galaxias se dividen en 3 amplias clases a partir de su forma: elípticas, lenticulares y espirales; sin embargo, hay una cuarta categoría reservada para galaxias de forma “irregular”. Cabe destacar que las galaxias comienzan como estructuras elípticas y luego se ramifican para convertirse en espirales, lenticulares o irregulares. Por tanto, el descubrimiento de una galaxia espiral tan antigua es crucial para determinar cuándo y cómo las primeras galaxias pasaron de ser elípticas a adoptar sus formas modernas.

Imagen donde se muestra la Secuencia de Hubble. Foto: Wikimedia.com

Como lo afirma el Dr. Renyue Cen, astrónomo de la Universidad de Princeton y coautor del estudio:

“Estudiar espirales antiguas como la A1689B11 es la clave para descubrir el misterio de cómo y cuándo surge la secuencia de Hubble. Las galaxias espirales son excepcionalmente raras en el Universo, por lo que éste descubrimiento le abre las puertas a la investigación sobre cómo las galaxias pasan de ser discos turbulentos y caóticos, a discos tranquilos y delgados como los de nuestra Vía Láctea”.

Pero aún hay más, este estudio demostró que la A1689B11 tiene algunas características sorprendentes que también podrían ayudar a informar (y a desafiar) nuestra comprensión de este período en la historia cósmica. Como explicó el Dr. Yuan, dichas características tienen marcadas diferencias con las galaxias actuales, incluso con las más antiguas de similar edad. “Esta es la galaxia más antigua hasta ahora y, además, está formando estrellas 20 veces más rápido de lo que lo hacen galaxias de la actualidad. Sin embargo, a diferencia de otras galaxias de la misma época, la A1689B11 tiene un disco muy fresco y delgado, girando con calma y –sorprendentemente– con poca turbulencia. ¡Este tipo de galaxia espiral nunca se había visto antes en esta época temprana del Universo!”.

En el futuro, el equipo espera realizar más estudios de esta galaxia para seguir indagando en su estructura y naturaleza, comparándola además, con otras galaxias espirales de esta época. Es de particular interés para los científicos el momento en el que se produce el inicio de los brazos espirales, puesto que esto debería servir para demarcar el límite entre las galaxias elípticas antiguas y las formas espirales, lenticulares e irregulares modernas.

Si bien los astrónomos continuarán confiando en el NIFS como principal instrumento a utilizar en próximos estudios, esperan contar con los datos recopilados a través del Telescopio Espacial James Webb (que será lanzado en el 2019). Se espera que estos y nuevos estudios revelen información vital sobre las primeras galaxias del Universo, además de mostrar nuevas pistas acerca de cómo éstas han cambiado con el tiempo.

Fuentes: The Astrophysical Journal, Futurism.com, Universetoday.com

 

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