Lluvia de Meteoros Leónidas, ¿Cuándo y Dónde Verla?

NeoCosmos Oficial
Compartir en:

Este mes de noviembre, la lluvia de meteoros Leónidas cautivará a espectadores de todo el mundo con su hermoso espectáculo astronómico. Durante el evento podrán apreciarse entre 10 y 15 meteoros por hora. Cabe considerar que cada 33 años ese número puede llegar a 1.000 por hora entrando a la atmósfera terrestre.

Los pequeños meteoros Leónidas parecen provenir de la constelación de Leo en el hemisferio norte. Son fragmentos del cometa Tempel-Tuttle, el cual hace recorridos periódicos alrededor del Sol cada 33.3 años, dejando un rastro de polvo cósmico a su paso. Cuando se aproxima al Sol, comienza a desintegrase poco a poco provocando su desprendimiento de pequeños trozos de materia.

Al momento en que la Tierra cruza esa estela de escombros, pequeños trozos del cometa caen en la superficie de nuestro planeta. En seguida, una vez que estos fragmentos de roca espacial entran en contacto con la atmósfera terrestre, se calientan a causa de la resistencia del aire y se transforman las bolas de fuego que comúnmente llamamos meteoros.

Estos residuos del cometa Tempel-Tuttle poseen el tamaño de un grano de arena, quemándose y desintegrándose inevitablemente antes de tocar suelo terrícola. Sólo cuando los meteoros logran llegar hasta la superficie física del planeta, es que son denominados meteoritos.

Fotografía de una lluvia de meteoros Leónidas. Debido al tamaño de los meteoros, todos se queman y desintegran en la atmósfera terrestre. Foto: Malcolm Park/Nasa.gov

¿Cuándo podremos verlos?

Este 18 de noviembre, cuando los meteoros estén en su mayor apogeo, se espera que la visibilidad sea perfecta, ya que para dicha fecha habrá luna nueva y el cielo estará libre de cualquier contaminación lumínica proveniente del espacio.

Incluso si observamos la lluvia de meteoros Leónidas desde un lugar no tan favorable por la cantidad de luz del entorno (como una gran ciudad), podremos ver estos fragmentos de cometa ya que son muy brillantes y coloridos, pudiendo contemplarse en condiciones adversas según expertos de la NASA.

“Los meteoros Leónidas desprenden una intensa luz blanca que pese a su reducido tamaño es extremadamente brillante, dejando tras de sí una viva estela cósmica”, comentó Joe Rao, columnista del The New York Times, en colaboración para el portal Space.com durante el 2012.

Estela dejada por un meteoro Leónidas. Foto: Victor van Wulfen/Nasa.gov

La NASA describe estos fragmentos de roca espacial como unos de los meteoros más rápidos que existen, alcanzando velocidades de 71 kilómetros por segundo.

La lluvia de meteoros Leónidas llegará a su punto máximo el 18 de noviembre (aunque será posible verla los días anteriores o posteriores pero con menor intensidad) específicamente durante la media noche, cuando alcance una frecuencia de 1 meteoro por minuto. Sin embargo, hay que considerar que mientras mayor cantidad de luz haya alrededor, menos Leónidas veremos, por lo que resulta conveniente evitar los centros altamente poblados, donde postes de luz y rascacielos opaquen el cielo estrellado.

¿Dónde podremos verlos?

Al provenir de la constelación Leo, la lluvia de meteoros Leónidas es un poco más fácil verla desde el hemisferio norte, aunque el experto en meteoritos de la NASA, Bill Cooke, comentó que puede ser observada, perfectamente desde el hemisferio sur. “No se aprecia tan bien desde la parte austral del planeta, pero se aprecia”, comentó.

Incluso, desde ciertos lugares del mundo cada 33 años podemos ser testigos de un enorme caudal de estrellas fugaces que bajan desde el espacio. Se han llegado a contar hasta mil de ellas en una hora, cuando tiene lugar este fenómeno. La última lluvia de meteoros con semejantes características ocurrió en 2002, por lo que la siguiente acontecerá en vísperas del año 2035. De todas las lluvias Leónidas registradas, según los expertos la de 1966 fue la más impresionante.

“Miles de meteoritos cayeron en un lapso de 15 minutos, parecía un diluvio cósmico”, escribió la NASA sobre la lluvia de meteoros Leónidas de 1966.

La agencia continuó: “El cielo estaba repleto de meteoros… era un espectáculo increíble… ¡algo nunca antes visto! Nuestro equipo de científicos estrujaban sus ojos tratando de asimilar lo que veían”.

Imagen de una lluvia de meteoros Leónidas captada por el observatorio eslovaco Modra. Foto: Nasa.gov

Lamentablemente, un evento similar al de 1966 no tendrá su análogo en el futuro, puesto que, como explica Joe Rao, Júpiter alterará la trayectoria del cometa Tempel-Tuttle, haciendo casi imposible una lluvia de meteoros similar.

Pero para este mes de Noviembre, no necesitaremos de ningún equipo especial para deleitarnos con este asombroso acontecimiento. Sólo hace falta un buen lugar con poca contaminación lumínica, espera hasta la media noche y disfrutar la función que nos presenta el firmamento.

Fuente: The New York Times, Space.com, Wikipedia.org

Compartir en:

DEJA TUS COMENTARIOS

>