El Paso Evolutivo que Podría Ser la Clave en la Búsqueda de Vida Extraterrestre

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Después de la formación de la Tierra, el planeta aún estaba desprovisto de vida, aunque más tarde, proteínas se combinarían de la forma correcta y darían origen a los primeros seres vivos.

La verdad es que durante miles de millones de años la vida en la Tierra fue simple y poco interesante, océanos llenos de organismos simples y unicelulares que flotaron durante varios milenios. De repente, todo se volvió mucho más interesante, los organismos adquirieron una mayor complejidad (ya que se constituían por más de una célula) y también aumentaron su tamaño: “10,000 veces más grandes en volumen”, escribió Nick Lane en su libro The vital question (2015), quien además es profesor de química evolutiva en la University College London (Reino Unido).

La tremenda importancia que tuvo este paso evolutivo –la complejidad de los organismos y el aumento repentino de su tamaño– de ningún modo puede llamarse exagerada. Sin ella, la vida compleja (humanos, por ejemplo) no existiría. Ahora, ¿cómo se dio exactamente este paso? Ésta es una de las grandes preguntas que se hace la biología evolutiva.

Paso evolutivo

Se cree que la vida en la Tierra comenzó hace aproximadamente 4.000 millones de años, aunque se desconoce el paso evolutivo específico que dio pie a todos los organismos multicelulares actuales. Foto: Unsplash.com

Hay una serie de teorías acerca de cómo la vida adquirió tal complejidad; una de las más predominantes se atribuye a Nick Lane y su argumento fundamental sobre la energía. Según la teoría de este científico, las células requieren mucha energía para construir estructuras más complejas, por ello, los organismos unicelulares se fusionaron con bacterias –conocidas ahora como mitocondria– que poseen una gran carga eléctrica capaz de aportar energía a las células. Si bien es poco probable, existía una mínima posibilidad de que ambas se unieran; aunque era menos probable que las dos sobrevivieran y vivieran simbióticamente, sin embargo, sucedió!

Sin duda, este hecho –que  hizo posible todas las otras formas de vida compleja– es extraño, pero en opinión de Lane, “se trata de algo que sólo ocurrió sólo una vez”.

El debate sobre la evolución es de suma importancia para comprender la historia de la vida terrestre, pero también representa una contribución para la búsqueda de vida en otros planetas.

Si la vida compleja nos ha resultado algo tan extraño desde el punto de vista científico ¿significa necesariamente que es menos probable encontrar vida inteligente, aparte de nosotros, en el universo? ¿Deberíamos estar buscando algo más pequeño y simple? ¿El universo fuera de la Tierra sólo está poblado por organismos unicelulares? Y, por último, debido a que estas condiciones específicas son tan poco probables, ¿podría existir otro tipo de vida compleja que no conozcamos en nuestro propio planeta?

Basados en estas interrogantes, un equipo del portal web Futurism.com se puso en contacto con algunos expertos para preguntarles si estaban de acuerdo con la teoría de Lane y si creían en la posibilidad de que exista vida extraterrestre inteligente.

Mohamed Noor, profesor de biología en la Universidad de Duke (EE.UU.), afirmó:

Según mis conocimientos, creo que la versión de Nick Lane acerca de lo sucedido es probablemente cierta: la adquisición de mitocondrias ocurrió [sólo] una vez, hace mucho tiempo, lo que facilitó –en gran medida– la evolución hacia organismos multicelulares. Sin embargo, es imposible saber si –necesariamente– pudiera ocurrir algo así en el contexto de una vida que no tenga relación con la  terrestre.

Existen algunos elementos que podríamos pensar son “esenciales para la vida”, como el carbono, por ejemplo. Este elemento puede ser concebido como un aspecto determinante en la formación de seres vivos, dada su abundancia y capacidad de crear largas cadenas celulares. Es decir, la capacidad inherente que posee para producir “membranas celulares”.

Sin embargo, honestamente, siento que no podemos estimar la probabilidad de vida de ningún tipo (inteligente o no), hasta que pasemos de un tamaño de muestra 1 (relacionado con la vida en la Tierra) a un tamaño de muestra de, al menos, 2. (En otras palabras, hasta que descubramos al menos un ejemplo más de vida en el universo)

Incluso el ADN no habría sido posible sin un elemento de carbono en su configuración. Foto: Pixabay.com

Pierre Pontarotti, director de investigaciones en el Mathematics Institute of Marseille (Francia), escribió:

La simbiosis entre bacterias y eucariotas se ha producido muchas veces durante la evolución de la vida en la Tierra. Por ejemplo, las cianobacterias se fusionaron con los antecesores de las células vegetales y se convirtieron en cloroplasto. Por lo tanto, si organismos como bacterias y eucariotas están presentes en otro planeta, la simbiosis sí debería ocurrir. Nosotros no tenemos información sobre el tipo de vida que existe en otros planetas, pero si las galaxias y los planetas han evolucionado muchas veces durante la historia del universo, ¿por qué la vida no podría hacerlo?

Por su parte, John Rummel, científico senior del Instituto SETI:

Dadas las grandes ventajas que resultan de la simbiosis entre la pre-eucariota y la bacteria pre-mitocondrial, es completamente posible que esto haya sucedido alguna vez, y que –además– una liberación de oxigeno haya influido en dicha combinación. Ahora, no sabemos exactamente dónde y en qué escala esto se produjo en la Tierra, aunque esto es más una cuestión bioquímica que algo que atañe a las ciencias naturales. Lo importante es que una bioquímica correcta debe haber sido la clave para que esta simbiosis resultara ventajosa, puesto que, sin ventajas mitocondriales, sería todo un desafío desarrollar formas bioquímicas anóxicas complejas que contribuyeran a la evolución de la inteligencia.

Fuentes: The Vital Question (Nick Lane 2015), Futurism.com, University College London, Wikipedia.org

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